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Organizaciones abiertas al aprendizaje
 Las organizaciones abiertas al aprendizaje u organizaciones inteligentes (learning organizations) son empresas que utilizan recursos que les permiten “aprender a aprender”.     
                 
 En otras palabras, tienen el clima, los espacios y los mecanismos para poder ver los asuntos estratégicos y cotidianos con una nueva visión que les amplía la perspectiva para desarrollar diferentes posibilidades y generar un aprendizaje colectivo.  La apertura al aprendizaje es, sin lugar a dudas, una capacidad que se convierte en ventaja competitiva para las empresas que la desarrollan.
 
  • Pensamiento sistémico
  • Paradigmas y modelos mentales
  • Visión compartida
  • Dominio personal e inteligencia emocional
  • Aprendizaje en equipo

Pensamiento sistémico

Las empresas tienden a enfocar su atención en los eventos cotidianos o sintomáticos, perdiendo de vista los aspectos estructurales y las relaciones causa-efecto de esos eventos.  El pensamiento sistémico es la capacidad de ver más allá de los acontecimientos para entender los patrones y la estructura de interrelaciones detrás de esos eventos, de modo que, al poner en descubierto las relaciones de causalidad y las tendencias que ocurren en el nivel no obvio de un sistema, se pueden tomar decisiones más acertadas, más sólidas, y dirigidas a la raíz de las situaciones que requieren de atención y mejoramiento.
 
El desarrollo de capacidades de pensamiento sistémico es sumamente útil para las empresas, especialmente para los equipos gerenciales.   De hecho, muchos problemas recurrentes pueden ser eliminados la primera vez que se manifiestan si se utiliza el pensamiento sistémico.  Esta capacidad proporciona una visión mucho más real del entorno empresarial, posibilita las decisiones estratégicas acertadas, y soluciona problemas desde la raíz.
 
Para desarrollar el pensamiento sistémico se sigue el siguiente proceso:
  • Entrenamiento sobre los diferentes niveles de los sistemas
  • Conocimiento de herramientas como gráficos de causalidad y de tendencias, y arquetipos organizacionales
  • Aplicación a situaciones comunes de de la empresa. 
  • Incorporación del pensamiento sistémico en el quehacer cotidiano de la empresa.

Paradigmas y modelos mentales

Una de las capacidades fundamentales de las organizaciones abiertas al aprendizaje es el descubrir los paradigmas o modelos mentales que se utilizan constantemente en el trabajo.  Los paradigmas son creencias que funcionan en un nivel de semiconciencia, y que son asumidas como verdaderas o correctas, simplemente porque las cosas siempre han sido hechas así.  Cada vez que se enfrenta una situación, se utiliza un “mapa mental” sobre la forma “correcta” de transitar en esa situación.  Estos modelos o paradigmas tienden a hacerse comunes en las organizaciones, de modo que el tipo de respuestas y soluciones que generan son poco creativas, y pueden perder de vista posibilidades innovadoras para los productos y servicios que ofrece la empresa.
 
La exploración de paradigmas y modelos mentales provee una gran riqueza a las empresas por cuanto permite cuestionar y mejorar la forma en que se hacen las cosas, se toman decisiones, se organiza la producción, y se estructura la organización, entre otras muchas aplicaciones.  Lo más importante es el desarrollo creciente de la capacidad de identificar las opciones más inteligentes para ejecutar todos los procesos empresariales.
 
Para desarrollar esta capacidad se sigue este proceso:
  • Conocimiento de los conceptos de paradigma y modelo mental
  • Aplicación de esos conceptos a situaciones conocidas y procesos empresariales
  • Utilización de herramientas para afinar la identificación de modelos mentales y cuestionarlos
  • La capacidad de modelos mentales es particularmente poderosa cuando se combina con el aprendizaje en equipo.


Visión compartida 

 La visión compartida es la capacidad de una empresa de generar colectivamente una misma visión y transmitirla a todos los miembros de la empresa, de modo que el trabajo de todos los días cobra sentido al referirse a una visión o concepción de un futuro común deseado por todos.
 
La visión compartida genera mecanismos de motivación intrínseca vitales para poner en movimiento una organización.  Transmite significados compartidos y razón de ser a las actividades de la empresa.  Los individuos aprenden a asociar su esfuerzo a la consecución de la visión, y desarrollan la capacidad de tomar decisiones inteligentes en el trabajo cotidiano.  Además, se establece un norte para la planificación estratégica y los esfuerzos organizacionales, y se generan competencias para la auto-dirección de los diferentes componentes de la empresa.
 
El desarrollo de la visión compartida sigue este proceso:
  • Visualización del futuro deseado mediante metodologías creativas y participativas
  • Diálogo organizacional para afinar los elementos de la visión, de modo que incluya las aspiraciones personales de todos los participantes
  • Identificación de mecanismos para que la visión compartida sirva como guía o columna vertebral del movimiento de la empresa

Dominio personal e inteligencia emocional

El dominio personal se refiere a la capacidad de un individuo para conocerse, planificar su futuro y su imagen ideal con base en sus valores, y escoger las actividades personales y profesionales que lo lleven a convertir ese futuro en realidad.  Dentro de este contexto, la inteligencia emocional es la capacidad de manejarse a sí mismo y las relaciones en forma efectiva, incluyendo cuatro capacidades fundamentales: conciencia personal, manejo personal, conciencia social y destrezas para las relaciones sociales.  A diferencia de la inteligencia intelectual, la inteligencia emocional puede ser desarrollada.
 
Las organizaciones abiertas al aprendizaje aspiran a tener individuos con dominio personal, cuya visión y proyecto de vida estén en sincronía con la visión de la empresa.  De esa forma, los individuos pueden aprovechar la empresa como su plataforma de realización personal.  Consecuentemente, estarán mucho más comprometidos con ella y tendrán motivaciones intrínsecas para llevar a cabo los objetivos de la empresa.  La inteligencia emocional conduce a los individuos a manejar mejor su trabajo y sus relaciones laborales, y les permite asumir retos importantes.  Esta área de las organizaciones inteligentes liga e involucra a los individuos en el proyecto organizacional.
 
Para desarrollar estas destrezas, se sigue el siguiente proceso:
  • Exploración de los valores personales y el desarrollo de una visión personal
  • Ejercicio del concepto de tensión creativa para ayudar a los individuos a ponerse en marcha hacia su visión
  • Asociación de la visión personal a la visión de la empresa
  • Evaluación personal con base en los componentes de la inteligencia emocional
  • Conocimiento de conceptos asociados
  • Elaboración de un plan de acción para incrementar las capacidades por desarrollar

Aprendizaje en equipo

El aprendizaje en equipo es una capacidad fundamental de las organizaciones abiertas al aprendizaje.  Su ejercicio implica reconocer los modelos mentales detrás de las posiciones individuales, la exploración sin juicio de esos modelos, la capacidad de diálogo como forma de aprendizaje, y la habilitación de procesos colectivos de descubrimiento de nuevas formas de enfrentar situaciones empresariales.
 
Las empresas que aprenden en equipo logran llevar a la realidad el concepto de sinergia, mediante el cual el resultado del trabajo del equipo es mayor a la suma de los aportes individuales.  El aprendizaje en equipo permite desplegar el potencial y el talento humano en todas sus dimensiones, en la medida en que se descubre en el otro una fuente de conocimiento diferente a la propia.  Esto agrega valor y potencia los procesos de análisis de problemas y descubrimiento de oportunidades.  Los equipos gerenciales que desarrollan esta destreza adquieren una ventaja competitiva incalculable.
 
Para desarrollar esta destreza se hace lo siguiente:
Exploración de diferentes tipos de conversaciones
Entrenamiento en la tecnología y práctica del diálogo, aprendiendo a utilizar nuevas formas de lenguaje y ejercitando disposiciones personales para aprender unos de otros y para edificar la sabiduría común
Revisión de normas para posibilitar el aprendizaje en equipo en el quehacer de la empresa, e identificación de espacios para utilizarlo en forma cotidiana